Una superproducción en Oliete, una apasionante historia, un superhéroe con capa verde encarnado en árbol, su habilidad: hacer algo que nadie más sabe hacer, neutralizar emisiones de carbono.
Los árboles precisan del carbono para crecer, ellos se encargan de captarlo y almacenarlo mediante la fotosíntesis. En la actualidad plantar árboles para mitigar nuestras emisiones, pasa por ser una solución a 40 años vista, el tiempo que un árbol tarda en convertirse en adulto y tener una demanda de carbono significativa.
Un olivo centenario que lleva décadas captando carbono tiene una demanda de carbono ya establecida, es una solución inmediata y madura frente al cambio climático.
Al recuperar un olivo abandonado, le devolvemos su capacidad de captar CO₂, proteger la biodiversidad y conservar el suelo. Un solo olivo centenario puede captar hasta 20 kg de CO₂ al año.
Cada persona genera aproximadamente 8 toneladas de CO₂ al año. Apadrinando olivos contribuyes activamente a compensar tu huella de carbono mientras apoyas a un pueblo en vías de desaparición.
Continuemos plantando árboles a la vez que mimamos, protegemos y conservamos aquellos que ya tienen desarrollado el super poder de recuperar carbono. Saber más sobre por qué recuperar el olivo.